El reloj deja de hablar, las horas dejan de pasar... Y el instrumental sigue sonando... me dejo llevar... Y los segundos siguen detenidos... Y mi mente sigue vagando... Distante... Distante de mí... Tal vez de ti... Tal vez solo distante...

Llorando lo que no es... Perdiendo lo que se tiene. Pensando en lo que será... Sin preocuparse de lo que es, dolida de lo que fue, perseguida por el ayer... Por lo que no volverá... O tal vez si... Pensando que solo queda esperar. Siendo alma itinerante, extremadamente sensible a lo que pueda pasar.

Llorando pérdidas ganadas, renegar que todo está bien, renegar que todo está mal... Diariamente sin saber el por qué de botar cada minuto cien lágrimas más. Llorando mi alma, llorando mi ser, cayendo lentamente queriendo y sin querer...

Siendo esclava de sentimientos que a veces ni yo puedo comprender, recorriendo un camino lleno de piedras que he intentado saltar... Unas que he pasado... Otras que he ignorado... Otras que levanté y tiré. El tiempo empezó a correr cuando me di cuenta de que estaba detenido... Se durmió mi alma... Y soñé otra vez... Soñé que todo era mío...

Que la magia existía... Soñando pensé... Que tú me entendías. Y entonces el tiempo se detuvo una vez más, soñando lo que no puede ser. Sintiendo en mi sangre correr el delirio de querer tener lo que no es mío. Y se ha detenido el tiempo de correr, y sigue detenido... Por no seguir corriendo... Y mis ojos ya cansados de ver la realidad y de ver su escasez se han ido cerrando...

Y con el paso de los segundos empiezo a caer en la embriaguez de mi imaginación... Que me deja ser lo que yo quiera ser. Y así soñando seguí... Creo que soñando voy a morir. Creo que no seré la excepción del mundo... Pues todos viven soñando... bailando en el mismo salón... Embriagados de la misma bebida...

Teniendo lo que no se puede tener. Y mi corazón sigue latiendo... Deseando lo que no ve, siendo lo que ya no hay, luchando por lo que ya no existe acá, fielmente enamorado de una fantasía más, cortejando con seguir viviendo y no desmayar.

Creyendo que sonrío... En tal delirio... Que te creo vivo... En tal castigo... Que me animo y te miro... Sin olvidar que yo aquí... Girando con las manos en alto, llenas de sueño y sentimiento... El dolor no se siente, en cierto momento mi corazón se detiene... Porque me han interrumpido, tómame en tus brazos y vuélveme a dormir...

Y siento de nuevo... Mi agradecido corazón latir... de fondo una música que me hace sonreír. Sería bueno quedarme aquí... Donde no siento nada y lo único que hago es moverme y girar al paso del instrumental que sonando va. Pero... ¿Y la realidad?... Volveré a la realidad cuando quiera dejar de bailar... Y volveré a bailar cuando me canse de la realidad...

No será equilibrio total... Pero bailará mi alma sin la presión y me quitaré por un momento tan pesada carga que no daré a nadie más. Tal vez algún día te encuentre... Bailando a mi lado... Y podamos seguir soñando mientras el instrumental sigue sonando...