Las mujeres con discapacidad intelectual, y madres con hijos e hijas con discapacidad intelectual dieron su testimonio en las jornadas. Afirmaron que es importante que se les escuche, y que sus demandas se incluyan en las políticas de las Administraciones.

El momento de reflexionar sobre la conciliación de la vida personal familiar y laboral mostró cuatro realidades muy distintas sobre familias con personas con discapacidad en su seno. El caso de Conchita y Manuel, padres con discapacidad intelectual que han criado a hijos sin discapacidad; y el de Máxima y Manuel, que expusieron cómo afrontaron la discapacidad de sus hijos. Todos ellos luchadores y optimistas, pusieron de manifiesto que cualquier proyecto se puede sacar adelante con los apoyos necesarios que prestan, sobre todo, la familia cercana y el movimiento asociativo.