Diez discapacitados intelectuales viven sin tutela en dos nuevas viviendas
La Orden de San Juan de Dios pone en marcha el proyecto en dos VPO del plan parcial El Pato Los inquilinos disponen de trabajo remunerado y se ocupan de todas las tareas de la casa.
Cambiar de barrio, el lugar de la compra, hacer la mudanza, elegir nuevo médico en el centro de salud, conocer las líneas de autobús, llegar puntual al trabajo, organizar la limpieza del hogar, hacer la comida, dar de alta la luz o el agua. Son tareas que cualquier persona que se cambia de casa tiene que realizar y que, también con algo más de inseguridad, un poco de ayuda y muchas ganas han tenido que hacer diez discapacitados intelectuales para poner en marcha sus nuevas casas en el plan parcial El Pato, en los terrenos que antes acogían el poblado de la Esperanza, junto a Pajarillos.
Provienen de entornos más protegidos, pisos controlados diariamente por educadores, chalés residenciales hasta pasar a una vivienda solamente supervisada. La coordinadora de la red de viviendas, Henar del Toro, visita semanalmente a los usuarios e interviene directamente y de forma puntual en las actividades o programas valorados como necesarios para mantener su vida independiente.

